Punto de vista de Alejandro
La guerra dentro de la élite rara vez comienza de forma brusca. Siempre no hay ataques públicos. El verdadero daño empieza en silencio, con comentarios y rumores. Una mentira cuidadosamente colocada, repetida suficientes veces como para convertirse en verdad.
Y Isabella Laurent entendía ese juego mejor que casi nadie.
Tres días después de la gala, apareció el primer rumor, no en línea ni en público, pero empezó en conversaciones privadas. Almuerzos privados. Llamada