Punto de vista de Camila
La finca estaba en silencio y me estaba acostumbrando al silencio, pero mi mente era ruidosa cada vez que cerraba los ojos. Vi ese coche oscuro que nos seguía y aún quería saber sus motivos para seguirnos.
No me olvida cómo Alejandro se puso delante de los periodistas y les dijo: Ella es mía.
Eso fue increíble, porque una parte de mí quería que Alejandro repitiera esa frase una y otra vez, porque me encantaba.
Tiré la manta y me incorporé con un suspiro. El reloj junto