Mundo ficciónIniciar sesiónTanteé mi labio inferior que estaba algo hinchado.
—¿Dónde está Rousse? —indagó Sarita algo preocupada mientras ponía las manos en su cintura—, ¿la dejaste sola?
—¿Qué más podría hacer? —solté a bocajarro—, ¿crees que me quedaría a darle masajes en la espalda después de la golpiza que me dio?
—Tampoco exageres —espet&oacu







