Mundo de ficçãoIniciar sessão—Rousse, por favor, cálmate —pidió tratando de sonar lo más pacífico posible—. Estás entrando en crisis, esto no es bueno para ti.
—¡No me digas lo que es bueno para mí! —grité desesperada caminando en círculos por la cocina: necesitaba aire—. ¡Yo no quiero estar más contigo!, ¡no me vas a seguir viendo la cara de tonta!
—¡¿Qué?! —e







