Mundo ficciónIniciar sesión—Disculpa —soltó Rousse cuando estábamos en el auto.
—¿Por qué te disculpas? —inquirí.
—Por todo, por esto y por… ser una molestia —respondió con tono de pesar.
Estábamos dentro del auto y yo acababa de darle un manotón al volante, así que era natural que estuviera disculpándose. Pero me dio mucho remordimiento que Rousse sintiera que todo era su culpa, cuando







