XXXIX. Esta ronda la gana Oliver
- ¡Valerie!- Oliver gritó asombrado, pero con alegría de poderla encontrar finalmente, vivita y coleando y no en el fondo de un precipicio, como ya se había imaginado.
Había caído a en una especie de trampa bien profunda, por cierto, y estaba en condiciones no muy buenas, pero con ánimos aun para gritar, así que eso era muy buena señal.
- ¡Vale, tranquila, buscaré como sacarte, no llores pequeña, dame solo un momento! – le dijo preocupado, estirando la mano hacia el agujero, para rozar con la p