III. ¿Tenemos un trato?
- ¿Y si cambio una hora de tu tiempo por estas chupetas, te parece bien? - Matt le enseñó una bolsa de dulces a Callum y miró divertido, como se hacía el indiferente, pero tragaba saliva audiblemente.
- Mi tiempo no vale tan poco- le dijo, pero sus ojitos seguían yéndose hacia la bolsa llena de dulces que comía bien pocos, porque Ailsa a penas le quedaba algún dinero de sobra, para darle algunos gustos a su hijo.
- ¿Y si agrego estas barras de chocolate? - utilizó Matt su arma secreta infalibl