POV: Alex
La puerta se cierra detrás de Alma y el piso cuarenta queda distinto.
No es que huela a ella. Es que huele a vacío donde debería seguir estando.
Me quedo un segundo mirando mi reflejo en el ventanal. El alfa en el vidrio no parece el dueño de Frederic Tower. Parece un tipo al que acaban de meter en la misma categoría que el resto: gente que decide por ella.
Y lo peor es que tiene razón.
La pulsera vibra.
«Reunión directorio ampliado Frederic Holdings. Sala Norte. 10 minutos.»
Perfecto. De pelear con una omega paso a pelear con quienes viven cómodos gracias a mi manada.
La Sala Norte siempre me ha dado alergia.
No es territorio Nieblas. Es territorio empresa: madera cara, paredes blancas, una mesa ovalada que huele a barniz y acuerdos viejos. Alrededor se sientan:
humanos con trajes que cuestan más que un sueldo anual en los barrios bajos,
representantes de familias con acciones,
y uno de los vampiros antiguos que invirtieron en Frederic cuando la torre todavía era un dibujo.