POV: Alma
Umbra nunca hace ruido. Igual se siente como si alguien hubiera cerrado una puerta por dentro.
La sala es una de las pequeñas de análisis de Niebla: mesa, dos sillas, una pantalla grande pegada al muro. Nada de ventanales, nada de vistas a la ciudad. Solo nosotros tres: Mila, yo… y el sistema.
—Sesión cerrada, caso Trish —dice Mila, tocando la tablet.
La luz del techo cambia un poco. Umbra marca la sala como aislada. Sin transmisión al resto de Frederic.
—¿Segura? —pregunta ella, en voz baja.
—Si no lo veo yo, lo va a ver alguien más sin mí —respondo—. Prefiero elegir la pesadilla.
Mila asiente.
—Umbra, carga expediente completo TRISH, ALMA. Mostrar historial de versiones y accesos asociados.
La pantalla se enciende.
Mi nombre aparece arriba, en blanco. Debajo, pestañas: CLÍNICA, SONATA, FREDERIC, CONSEJO, ANEXOS. A la derecha, un iconito parpadea: historial.
Trago saliva.
—Empieza por el bus —pido.
La pestaña de CLÍNICA se abre. Umbra muestra el primer informe que conocí: e