POV: Alma
No pude dormir bien.
Cada vez que cierro los ojos veo tres cosas: la nota de la “analista fantasma”, el correo del Consejo y la palabra sujeta evaluada brillando en pantalla como si ya hubieran decidido quién soy.
Umbra tampoco descansa. El panel de monitoreo levanta ruido en redes: “omega loca”, “heroína anónima”, “esto es fake”, “si esto es real, alguien va a caer”. Me dan ganas de contestar a todos y a nadie a la vez.
En vez de eso abro el archivo que más odio: mi borrador clínico.