POV: Alex
El mareo de Alma empieza antes de que nadie lo note.
Lo huelo primero: un giro sutil en su química, sudor frío mezclado con ese calor de fondo que ya reconozco. Desde el pasillo, mientras termino de hablar con Fernandez, la veo detenerse a mitad de camino y aferrarse al borde de un cubículo como si el piso se hubiera movido.
Mi parte racional piensa “estrés, primeros días”. La otra, la que he entrenado años para ignorar, reconoce algo mucho más concreto: el cuerpo de una omega reaccion