Aunque aún tenía ciertas dudas, Zahor condujo a Aurora hacia la manada. Sin embargo, debido a su falta de experiencia, a Aurora le resultaba muy difícil seguirle el paso a Zahor.
—Oye, espera, estoy cansada. Desde que desperté en este lugar, no he comido y me siento agotada.
—Eres una loba, perfectamente puedes cazar. No entiendo cómo es posible que no sepas de dónde vienes y tampoco sepas las cosas básicas para subsistir.
—Pues no, como ya te dijo el guardián, vengo de muy lejos. Ni yo misma s