Amaliet y la chicas corrían a toda prisa por el bosque cuando el sonido de un disparo se escuchó rompiendo el silencio del bosque las tres chicas levantaron su vista al cielo para ver el color rojo brillante que alumbraba el cielo oscuro, el juego había comenzado
-¡maldición ya sonó el segundo disparo!
Se quejó Amaliet mientras corría desesperada para llegar al punto de encuentro
-¡debemos darnos prisa antes de ser visto por el equipo contrario!
Grito Helen que corría a su lado
-ya falta poco p