Horas más tarde Raphael y Amaliet se encontraban en la carretera rumbo al norte, el viaje era largo y ambos estaban en silencio ninguno encontraba la palabra correcta para iniciar una conversación Amaliet se concentró en mirar la carretera desde la ventanilla del coche hasta quedarse dormida.
-¿Dónde estamos?
Pregunto Amaliet cuando despertó frotándose los ojos
-estamos en ciudad norte ¿quieres que te lleve a algún lugar?
Pregunto Raphael mirándola con preocupación
-necesito que me lleves a