Amaliet bajo de la torre de vigilancia sentándose en el último escalón de la escalera colocando la lámpara a un lado, los recuerdos de lo que había pasado horas atrás llegaban a su mente como una tortura lenta y dolorosa, tenía que admitir que lo que sintió con él fue especial haciendo que todo fuese más triste quizás si no le hubiese gustado tanto la forma en que la besaba o sentir su agitada respiración en su oído mientras su cuerpos se unían ahora no sería tan difícil dejarlo ir.
El sonido