Mundo ficciónIniciar sesiónMis manos aún se encuentran temblorosas, trato de sostener el té de manzanilla que me sirvió Agnes, pero dicha taza, se me resbala constantemente, hasta que Apolo atina por quitármela.
Nos encontramos reunidos en el museo de las brujas en el centro de Salem, al haberse destruido nuestro pequeño hogar, no nos quedó de otra que emigrar hasta la ciudad, ya ni siquiera sabíamos cuál sitio era seguro para nosotros. Podía decir q







