Ariane
sale de sus brazos y corre hacia mi habitación. Busco entre la ropa en el armario y encuentro lo que busco.
Un mono que me queda como un guante, que resalta mis enormes pechos así como mi bonito trasero.
¡Soy magnífica! Si fuera un hombre, también me enamoraría de esta hermosa dama que está frente a mí. Le doy un beso al espejo.
- Espejo, espejo hermoso, dime quién es la más bella.
- ¡Eres tú, mi reina! Me respondo a mí misma.
- Gracias, hermoso espejo, solo dices lo que ya sé, pero grac