Lisa
Hay que buscar una solución.
– Ven, nos vamos a México, allí es donde vamos a vivir ahora.
– ¿Qué? Pero si tengo toda mi vida aquí, mi amiga se va a casar y tengo que asistir a su boda.
– Tu amiga ya es libre, lo hará sin ti. Tenemos un avión que coger.
Dos semanas después
– ¿Qué haces?
– ¿No se nota? Creo que te he dado suficiente tiempo para que te acostumbres al hecho de que ahora estamos casados. Quería que me perdonaras lo que pasó.
– ¿Cómo quieres que te perdone?
– He venido a buscar