Él intenta, pero ella está cerrada.
- Abre la puerta, si no quieres que la rompa. Vamos, puedes resfriarte, sal de ahí, toc toc toc, ¿quieres que rompa esta puerta?
Me levanto, me pongo un albornoz y salgo. Lo veo frente a mí, se ha vestido, está tan guapo pero tan retorcido. Cállate, ¿cómo puedes apreciar a este hombre? Pero es la pura verdad, es magnífico, no se puede ocultar el sol con la mano. Quieras o no, es hermoso y tan torcido, mentalmente inestable.
- Te traje algo de comer, debes ten