Capítulo 152: Nunca dudes.
Auracio
Estoy en mi cama, me duelen los hombros, pero este dolor no tiene nada que ver con el dolor que siento en mi corazón. Sí, me duele, extraño a mi esposa, a mis hijos también. Tomo un sorbo de licor. Es mi único compañero desde que ella se fue. Creí que sería fácil vivir sin ella. Pero es imposible vivir sin ella, es muy difícil no verla al despertar. Su hermosa sonrisa cuando abre los ojos y me ve vale todo el oro del mundo. Y su cuerpo de diosa cuando se levanta para ir a ducharse. Sus