El rostro de Rebecca es el reflejo de sus pensamientos. Había pensado en miles de posibles escenarios que podían suceder esa noche cuando visitara a sus suegros.
Pensó en que podía que ella no les agradara, podían repudiarla, echarla de la casa, tener un intercambio incómodo, pero nunca, nunca imaginó que además de tener unos suegros maravillosos, Liam le propusiera matrimonio esa misma noche, mucho menos que le dedicara unas palabras tan hermosas.
Estaba en shock por la idea de que Liam hubies