Dos meses después, Liam y Rebecca están preparándose para asistir a una magnífica gala, un evento de la empresa.
—¿Por qué no te pones eso que acabo de comprarte? —le pregunta él— Se te ve precioso, te lo aseguro.
—Para ti todo me queda precioso —le regala una sonrisa.
—Es que es cierto, te ves bien en cualquier cosa. Podrías ponerte una bolsa de plástico como vestido y estarías radiante.
—Claro, tú solo quieres que me lo ponga porque te vuelve loco ¿Prometes que te detendrás a quitármelo más t