Ambos están mirándose atentamente mientras intentan recuperar el ritmo pasivo de sus respiraciones. No han transcurrido ni cinco minutos cuando Liam habla:
—Sé que, según lo planeado todavía nos quedan algunos días aquí, pero creo que ya hemos tenido suficiente Gran Cañón, lo mejor es que regresemos mañana mismo.
—¿Estás hablando en serio? No estoy convencida de que a Maya le guste mucho la idea, además, prácticamente acabamos de llegar.
—Sí, y ahora nos vamos, es lo mejor —dice él mientras no