CAMERON
Hace aproximadamente seis meses, recibí un correo de parte de una persona que, a pesar de no estar pasando por su mejor momento, jamás dejó de tenerme al tanto sobre los planes que teníamos; sin embargo, el título de aquel mensaje era algo que no entendía. «Ve esto ya mismo».
En el cuerpo solo venía una foto, pero esa sola foto puso mi mundo de cabeza.
Recuerdo que estaba sentado frente a mi computador más o menos a las tres de la mañana, y me caí el suelo al irme hacia atrás sin poder