GIANNA
Era martes, lo que significaba que el Primer Ministro debía acudir al Palacio para presentar su informe semanal para Su Majestad. Así pues, a las ocho de la mañana en punto, el auto del señor Gregori Wind llegó, y de allí bajó él junto a su secretaria, Zoe, quien me saludó con una sonrisa, y pasamos.
Vik y el Premier tenían una relación muy cordial, y me di cuenta de que había mucha confianza en ellos solo con verlos charlar sobre, según medio entendía, los nuevos presupuestos para el a