CAMERON
Me tomó poco más de cinco minutos charlar con Andrew, pero ya todo estaba zanjado de momento, por lo que fui a mi habitación y, al pasar, no me sorprendió encontrar a Gianna recostada en mi cama mientras revisaba su celular con no muy buena cara.
—¿Pasa algo malo? —pregunté caminando hacia mi vestidor para quitarme los zapatos y empezar a desvestirme.
—Padres, ya sabes cómo es… —se quejó ella desde afuera.
—¿Ya les dijiste que estás aquí? —pregunté, aunque conocía la respuesta de antema