La noche fue un torbellino de emociones, pero cuando la luz del nuevo día se filtró por la ventana de Laura un hermoso sábado, traía consigo una nueva perspectiva. Laura despertó con una sensación diferente. Aunque aún llevaba la tristeza en el corazón, algo en ella había cambiado: una chispa de determinación.
Bajo a la cocina y consiguió a su hermana terminando de hacer el desayuno se saludaron y se sentaron a desayunar las dos juntas, y conversaban de como estaban y que realizarían en lo que