Capítulo 34. Parte 2 - Una sorpresa tras otra
Alexia:
Me doy un baño rápido y salimos hacia la oficina del señor San Pedro, aquí en Nueva York. Solo espero que pueda ayudarme. Si tengo que gastar mi fortuna para salir de este problema, lo haré... después veré cómo recupero lo perdido.
—Señora Do Santos, tome asiento, por favor —dice, ofreciéndome la mano. La estrecho con educación y luego él hace lo mismo con Remigio.
Nos sentamos frente a su escritorio, listos para hablar de mi delicada situación legal.
—No me vuelva a llamar señora Do Sa