Capítulo 34. Parte 2 - Una sorpresa tras otra
Alexia:
Me doy un baño rápido y salimos hacia la oficina del señor San Pedro, aquí en Nueva York. Solo espero que pueda ayudarme. Si tengo que gastar mi fortuna para salir de este problema, lo haré... después veré cómo recupero lo perdido.
—Señora Do Santos, tome asiento, por favor —dice, ofreciéndome la mano. La estrecho con educación y luego él hace lo mismo con Remigio.
Nos sentamos frente a su escritorio, listos para hablar de mi delicada situación legal.
—No me vuelva a llamar señora Do Santos. José murió...
—De acuerdo, señorita Sellers —responde. Un dolor agudo me cruza la frente. «¿Por qué nunca me saqué este asqueroso apellido?»
—Primero que todo, quisiera que me explicara con detalle lo de las firmas.
—No hay mucho que explicar —contesto, intentando recordar, pero mi mente está completamente bloqueada—. Solo sé que mis firmas aparecieron en documentos de traspaso de fondos a mi nombre. Y le aseguro que jamás firmé nada. ¡Soy inocente!
—¿Está segura?
Doy un golpe seco sobre l