25 Ya no soy esa.
El Ferrari de Mark se detuvo frente al departamento, ese que Erick compro solo para ellos dos. Linda sin decir nada descendió del automóvil he ingreso al lugar, siguiendo los pasos de Erick, su mente era un torbellino de recuerdo, en su mayoría malos, de su familia humillándola, dejándola en casa para que cuide las plantas y mascotas mientras ellos se iban de vacaciones, pero en todos y cada uno de esos dolorosos recuerdos, siempre aparecía Rene para alegrarle el día y para hacerle ver que no e