Mundo ficciónIniciar sesiónRene camino por el pasillo y luego de abrir dos puertas, aun no daba con la correcta, estaba a punto de gritar el nombre de su amiga, cuando una mano tatuada la tomo del brazo, haciéndola girar.
— Ven aquí ¿qué haces?
— Voy por Linda, debemos salir de aquí.
— Oh no, tú te quedas. — Y sin decir nada más Deivid cargo a Rene de nuevo a la habitación como si de un costal de papas se tratara.







