Mundo ficciónIniciar sesiónAriel
El aire entraba con facilidad por mi garganta y el corazón me latía a pulso controlado. Hacia ya muchas semanas no me sentía de ese modo, como si mi vida entera estuviese poniéndose en calma después de tanto, después de mucho.
La razón de ello, la descubrí al abrir mis ojos.
Todavía era de madrugada cuando cacé a Máximo mirándome bajo la intensidad de sus ojos, impa







