Mundo ficciónIniciar sesiónNo había dejado de temblar mientras deambulaba bajo la ciudad cristal que se había convertido Sídney durante la última hora, no había dejado de reprocharme y reñirme a mí misma por ser lo que fui, por ser lo que hablé y lo que sentí.
¿En dónde tenía la cabeza?
¿Cómo pude creer que ese hombre y yo...?
Negué con la cabeza y arrastré las lagrimas que manchaban mis







