Capítulo 61— La buena obra del día
Narrador
Llegando al evento, Eira descendió del auto con ayuda de Adams en quien se centraron todas las miradas, y es que no es para menos, era el hijo del gran señor King, uno de los hombres más influyentes de la ciudad.
Colgándose de su brazo, Eira empezó a subir los escalones que conducían a la sala en donde la gran élite se encontraba reunida para ayudar a los más desvalidos, y viendo cómo el lugar se sumergió en un enorme silencio al verlos, King aclaró