Capítulo 22— Esforzarse un poco más
Narrador
—¡Lo siento mucho, Eira! Yo pensé que tu madre estaba al tanto de tu viaje... Como una de las dueñas, creí que había estado de acuerdo con esa decisión.
Negando, Eirá tomó el último sorbo de agua antes de colocarse de pie, y apoyando una mano en la mesa, respondió
—De igual forma te lo agradezco, todo salió mejor de lo que pensé.
Finalizando la comida, Eirá y Iker se dirigieron a la estancia, y permaneciendo un par de horas conversando con Rosal