Capítulo 31.

Desperté y estaba sola en la habitación.

O eso creí al principio, porque no vi al rey del otro lado de la cama. No fue hasta que me incorporé y miré hacia la ventana que me di cuenta de que estaba allí, aunque no en su forma humana.

Kaelen se encontraba transformado en su forma de lobo, echado debajo de la ventana mientras la luz de la mañana entraba por los cristales e iluminaba parcialmente su enorme cuerpo.

Ninsiquiera quería analizar el por qué estaba segura de que era él cuando, desde mi p
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