Cap. 206: De tal palo, tal astilla.
Un mes pasó volando desde que la tormenta legal y médica que amenazaba con destruirlos se disipó por completo. La condesa finalmente había sido dada de alta de la clínica, luciendo un semblante mucho más vital gracias a su corazón nuevo, el cual latía con una fuerza renovada que sorprendía a los propios médicos. Maxwell, totalmente recuperado del impacto de bala, disfrutaba de su libertad en el apartamento junto a Sarah y Arthur, lejos de las garras de Arthur Colleman.
Por su parte, Dominic se h