Cap. 137: Frente al enemigo.
Eleonora cruzó el umbral de la mansión Pierce con la barbilla en alto, sintiendo el peso de cada recuerdo amargo que esas paredes guardaban. Charlotte, sentada en su sillón habitual, se puso en pie con una falsa sonrisa de cortesía.
—Condesa, ¿qué hace en mi casa? —preguntó la abuela con tono fingidamente herido—. No comprendo su visita, después de cómo me humilló en la junta frente a mis empleados.
Eleonora recorrió el salón con una mirada cargada de desprecio.
—Vaya... esta casa sigue siendo