Cap. 120: La trampa.
Charlotte se alarmó al ver que él empezaba a agitarse y se acercó más, tratando de tomarle la mano.
—No, no te alteres, por favor. De esa mujer no sabemos nada hace años, no pienses en ella ahora —dijo con rapidez, tratando de borrar el rastro de su propio veneno—. Lo importante eres tú.
Dominic se apartó de su contacto, cerrando los ojos con fuerza y llevándose una mano a la sien.
—Me duele la cabeza... me confunde mucho, señora —dijo con un rictus de dolor—. No entiendo nada de lo que dice.
—