Jax Archer
Llevo rato contemplando su rostro pacífico, mi hermosa cerecita tiene sus mejillas sonrojadas, labios separados y su cabello rojo intenso desparramado por mi torso. Es gratificante poder mirar la belleza que existe en ella, suspiro recordando el manojo de nervio que era anoche pensando que la dejaría al enterarme de que está embarazada «¿Cómo podría dejarle? Está loca si piensa que me alejaré de su lado ahora que lleva un cachorro mío en su vientre» sonrió acariciando ese lugar que e