Lucían Fairfax
Desde hace siglos mi corazón es como un foso oscuro, sin fondo y con la sed de muerte, destrucción y mostrar poder. Al principio de mi transformación, me encontraba confundido, hambriento y lo peor de todo, solo. Un momento me encontraba peleando contra una criatura que andaba en el bosque, matando nuestro ganado, niños y mujeres, le temíamos tantos que duramos años dándole en sacrificio a nuestro primogénito.
Mi aldea no tenía la remota idea de quién era, se volvió una costumbre