Norman Stone
—¿Se puede saber el motivo de esa sonrisa? —Pregunto a mi amigo a quien encuentro pensativo y sonriente en su consultorio en el horario de su receso. —Son pocas las veces que lo haces desde que pasó lo de Isabel, así que deduzco que debe ser muy hermosa.
—Estaba leyendo unos mensajes, es todo —Desestima apagando la pantalla de su celular. —¿Y tú que haces por este humilde consultorio? Conseguir verte en horario de trabajo y un lunes es todo un milagro. ¿A qué santo debemos rezarle?