Pandora Muller
«Está loco» es lo primero que pienso cuando me ordena eso, pero cuando noto la seriedad y la lujuria en su rostro, sé que habla en serio.
¿Sería capaz de tocarme frente a él hasta llegar al orgasmo? No estoy segura, pero si sé que es una deliciosa locura. Esto nunca me había pasado por la cabeza y, aunque suene ilógico y tonto, empiezo a temblar solo con su orden, mi vagina empieza a contraerse y echo la cabeza para atrás cuando una corriente de placer me recorre de manera repent