Narra Valentina.
A pesar de que quería descansar, mi mente no podía dejar de pensar en Alex, así que, aprovechando el descanso de Amelia, decidí ir hacia la habitación 22.
La enfermera no se encontraba, entre directamente.
Michelle se encontraba despierta, viendo hacia la ventana.
—Tampoco puedes descansar.
—Valentina, me has sorprendido, la verdad es que me he quedado reflexionando, ¿Qué tal si nunca hubiera obedecido a Marisol? ¿Realmente estaría en este punto?
—Michelle, uno nunca sabe lo qu