Me gusta lo que estoy haciendo
Después de mi furtivo encuentro con aquel joven, mi corazón estaba totalmente acelerado, estaba nerviosa, tomo mi teléfono y me doy cuenta que tengo un sinfín de llamadas perdidas y mensajes, unos eran de mi marido, otros de mi hija, y unos que se me hacían bastante extraños, Lucia me estaba escribiendo, decido responderle rápidamente a Camille, que estaba preocupada por mí, a mi marido que estaba desesperado por no saber en donde estaba metida, y ahora proseguía