La otra amante de mi marido
Después del patético y deprimente show que habia dado en casa delante de mi familia, mis empleados totalmente desnuda, sentía una depresión terrible, Cristopher trataba de consolarme a través de sus actos más descarados, la siguiente semana llegaba temprano del trabajo y se quedaba conmigo, me daba mimos, me llevaba regalos y me decía palabras como: “eres el amor de mi vida”, “soy muy afortunado de que seas mi esposa”, “no sabes cuanto te amo querida”, me preguntaba