Carlos, una excelente cura, no solo para el cuerpo, sino que también para el alma
Carlos, una excelente cura, no solo para el cuerpo, sino que también para el alma
Y allí estoy con él, en su pequeña pero agradable sala, él se acerca a un pequeño botiquín que tiene en su cocina, y se pone unos guantes de látex para poder limpiarme, alista todo lo necesario para hacer curación en mi rostro, también toma un vaso de agua y unas píldoras para el dolor, se acerca y me los ofrece.
-Se que le debe estar doliendo la cabeza, la pelea fue bastante fuerte señora Amanda, y algo divertida