Estuve en la reunión con los colaboradores y fue un éxito. Sin embargo, me sentí un tanto abrumada por la mirada de Eduard, quien me observaba disimuladamente. No tuvo tiempo para reprocharme que aceptara la invitación a almorzar del señor William, ahora conocido como Will.
Al finalizar la reunión, pensé que podría evitar a Eduard, pero antes de que escapara a mi puesto de trabajo, me pidió que lo esperara en la oficina, alegando que necesitaba mi ayuda con un papeleo.
—Eduardo... —pronuncié su