—Suéltame, deja de complicarnos las cosas —le pedí, aún encima de mí sin soltar mis muñecas.
—No permitiré que te vayas, Sandra. Seguro te irás con ese tipo con el que estuviste anoche, sobre mi cadáver —sentenció, aumentando la presión sobre mi cuerpo.
—Max no tiene que ver con esto. Todo lo que pasó es tu culpa. No puedes retenerme a tu lado por mucho tiempo.
—Haré lo que sea para que te quedes conmigo —señaló, sosteniendo mi barbilla con una mano—. Por ahora, no quiero verte cerca de ese tip