Punto de vista de Avery
Trabajé durante el resto del día y hasta bien entrada la noche, encorvada sobre la mesa de la bruja con herramientas que definitivamente no estaban destinadas para lo que las estaba usando, moliendo, infusionando y mezclando hasta que me dolió la espalda y me ardieron los ojos por los vapores.
Comencé secando un puñado de la enredadera plateada sobre la estufa de leña hasta que se desmenuzó, y luego la infusioné lentamente en un poco de aceite hasta extraer su aroma.