Punto de vista de Avery
Los tres hombres de negocios no se movieron de donde estaban, justo al lado de la entrada. Sus trajes estaban perfectamente planchados y sus costosos relojes relucían bajo la luz, y aun así se veían tan pequeños y fuera de lugar, para nada como los recordaba de nuestra última reunión.
—Caballeros —dije, sonriendo mientras me acercaba—. De verdad vinieron.
El más alto de los tres se giró para mirarme. Sus ojos recorrieron mi vestido y luego pasaron por encima de mi homb